¿Qué es la ventresca de un pescado?

Por su proporción grasa, que le aporta un intenso y delicado sabor, su carne gelatinosa y su fino laminado, la ventresca es la mejor parte del atún claro o el bonito del Norte. En este artículo explicaremos qué es la ventresca y cuales son las principales características de este preciado manjar.

Se trata de un área con forma triangular situada en la parte inferior del pescado, cercana a la cabeza. El nombre de “ventresca” se refiere a la zona del vientre del atún, también denominada ventrisca, ventrecha, mentresca o barriga entre otras, según la zona geográfica en la que nos situemos.

 

 

Este delicado producto es muy apreciado en la cocina ya que es idóneo para preparar aperitivos y para cocinar en el horno. En el mercado se puede encontrar tanto ventresca fresca como ventresca en conserva.

La ventresca fresca es más cara que el resto de piezas tanto del atún como del bonito debido a su exquisito sabor y su alto contenido en proteínas y ácidos grasos que ayudan a prevenir los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Entre las vitaminas que aporta este producto es importante el aporte de vitamina B12 y vitamina D, ya que una ración de ventresca supera el consumo diario necesario de estas.

 

 

Ventresca de bonito del norte

Conocida como “El chaleco del bonito”, la ventresca de bonito es un producto muy especial, ya que en las conservas se trabaja todavía hoy de forma artesanal. Una vez recogido el bonito en la Costera, se separa la zona ventral de estos túnidos para ser cocida aparte y limpiando los filetes uno a uno por ambas partes. Después, se envasa en aceite de oliva y se esteriliza para su conservación.

 

 

Ventresca de atún claro

También llamado Rabil o Yellowfin, el atún claro es una de las especies más valoradas dentro de los túnidos. Es una especie migratoria que se captura sobre todo en aguas tropicales y ecuatoriales. El atún claro es muy valorado por los consumidores, aunque su carne, compacta y de color más “rosáceo”, es menos delicada y no tan preciada como la del Bonito. Al igual que con el bonito del Norte, la ventresca es la mejor parte del atún.

 

Y para beber…

A la hora de consumir este exquisito producto, es muy recomendable combinarlo con un buen vino. En este sentido, el poder que tiene el vino es increíble, hasta el punto de que puede suponer la diferencia entre una gran comida y un desastre. Los vinos blancos siempre quedan bien con el pescado, y en el caso de la ventresca no es una excepción; tanto fresca como en conserva, la ventresca de pescado consumida junto a un buen txakoli o un Albariño se convierte en un exquisito aperitivo. Por otro lado, la textura que posee la ventresca de bonito, tan diferente a la de otros pescados, y su consistencia similar a la de la carne, hace que el vino tinto también sea una buena elección.

Descubre la jugosidad de nuestras ventrescas de pescado

 

 

Publicado en

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *