Diferencia entre paté y foie gras

¿Sabrías diferenciar entre foie-gras y paté? Hoy en día, sigue siendo común la confusión a la hora de diferenciar estos dos productos ya que tienen una apariencia muy similar, pero en realidad, su composición es considerablemente diferente. En este artículo daremos a conocer las principales características de este producto y veremos cuales son sus diferencias.

La palabra ‘foie-gras’, proviene del francés y su traducción literal es «hígado graso». Se trata del hígado de ganso, oca o pato hipertrofiado por el tipo de alimentación que haya seguido dicho animal.

No se trata de un hígado enfermo, sino de un hígado muy graso. A diferencia del paté, en la elaboración de ‘foie-gras’ el hígado no se mezcla con otros ingredientes como la carne; se trata sólo de hígado puro tratado por calor con el fin de limpiar el producto.

Por otro lado se encuentra el paté, un derivado cárnico elaborado a base de vísceras, principalmente del hígado, y carne de diversos animales, además de aditivos y especias, que dan al paté el sabor, textura y consistencia que necesita. Como ya hemos comentado, muy poca gente conoce las diferencias entre estos dos productos por lo que muchas veces se opta por adquirir paté, ya que por lo general, tiene un precio menor.

Aunque este producto se conoce con el nombre de paté, la forma correcta de denominarlo sería paté de hígado, seguido del nombre del animal del que procede. Los patés más comunes suelen ser los patés de hígado de cerdo o los de pato.

Desde el punto de vista nutricional, el foie-gras contiene mucha más grasa que el paté, pero esto no quiere decir que el paté no tenga un alto contenido de colesterol. Son alimentos que conviene consumir de forma moderada por su alto contenido calórico. También destacan por tener una gran fuente de hierro y de vitamina A.

 

Foie gras de pato y foie gras de oca

A diferencia de lo que ocurre con el paté, entre el foie gras de pato y de oca no existe una diferencia de calidad si no que simplemente tienen características diferentes; respecto a su sabor, el foie gras de pato tiene una mayor fuerza y un toque amargo, mientras que el foie gras de oca es mucho más suave llegando a tener un toque dulce.

Por otro lado, el color del foie de pato tiene un color marfil que lo diferencia del rosáceo del de oca. Otra diferencia que se ve a simple vista es su tamaño, ya que el foie gras de pato oscila entre los 400-500 gr. mientras que el de oca puede llegar prácticamente al kilo. Todo esto, junto con la escasez de granjas de oca, hace que el foie gras de oca se trate de un producto de mayor precio que el de pato.

Sin embargo, como ya hemos comentado antes, no existen unos criterios de calidad definidos para elegir cual de los dos foie gras es mejor. Se trata simplemente de una cuestión de gustos personales y del bolsillo de cada uno ya que la diferencia de precio es significativa.

 

 

Cómo servir el foie gras

Si quieres escapar de la cocina tradicional y sorprender a tus invitados con nuevas e innovadoras recetas, los foie-gras son una opción sencilla y riquísima.  Este producto se comercializa tanto en fresco como en conserva. Si preferimos el fresco, debemos procurar que sea compacto y tenga brillo, con un color rosáceo. En general se cocina a la plancha, en medallones y con una pizca de sal. En cuanto a recetas, el foie-gras en medallones puede presentarse como primer o segundo plato, o simplemente ser el acompañamiento de alguna que otra carne como el solomillo.

Si por el contrario, lo queremos en conserva, la mejor elección sería el foie-gras entero, ya desvenado, limpio y preparado para su consumo. En estos casos podemos elaborar ricos canapés, acompañados de las mejores salsas de sabores fuertes, como mermeladas de frutos del bosque, manzana o higos.

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