Tipos de cocido: cómo diferenciarlos

Conoce los tipos de cocido más conocidos en España.

Tipos de cocido hay tantos casi como comunidades hay en España. Algunos muy conocidos como el cocido madrileño y otros no tanto como el cocido maragato. En este post nos centraremos en los 7 tipos de cocido quizás más habituales de la gastronomía española. Está claro que cada maestrillo tiene su librillo y que por tanto, en cada casa, el cocido se elaborará de diferente manera. No obstante, a continuación intentaremos dejaros con las recetas de cocido más universales. ¿Nuestro preferido? ¡Todos! ¿Nuestro secreto? Añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra para acentuar el toque mediterráneo de nuestro cocido.

Cocido madrileño: uno de los cocidos españoles más conocidos y demandados. El ingrediente estrella para hacer una receta de cocido madrileño es el tuétano de huesos de caña. El cocido madrileño está caracterizado por sus tres vuelcos: el primero compuesto por una sopa de fideos, el segundo por los garbanzos en una fuente de verduras (repollo, nabo y zanahoria) y el tercero por la carne con el embutido y el tuétano de huesos de caña correspondiente.

Cocido montañés: característico de la región de Cantabria, puede que este cocido sea el más diferente de todos. Si quieres elaborar una receta de cocido montañés, deberás sustituir los garbanzos por alubias blancas y acompañarlas de berza, chorizo, morcilla, costilla y tocino. Hay quienes también elaboran el llamado relleno con miga de pan, huevo y carne.

Cocido maragato: lo distintivo del cocido maragato son sus tres vuelcos servidos al revés: primero un vuelvo con las carnes, luego otro compuesto por los garbanzos con las verduras (berza principalmente) y por último el vuelvo con la sopa. La receta de cocido maragato es habitual en la comarca de la Maragatería, León, siendo el plato principal de las fiestas de muchos de los pueblos de la zona.

Olla podrida: se trata de un plato típico de la cocina burgalesa. El ingrediente principal para hacer una receta de olla podrida es la alubia roja de Ibeas. Estas alubias deben hacerse durante varias horas en una olla de barro (de ahí su nombre) hasta que queden blandas, punto en el que se deberán incorporar el resto de ingredientes: morcilla de Burgos (no podría faltar), chorizo y demás productos adobados como costilla, panceta, oreja, morro y pezuñas de cerdo.

Cocido gallego: siendo típico de Galicia, para hacer una receta de cocido gallego a parte de los garbanzos también necesitarás costillas y orejas de cerdo, escalope de ternera, lacón, chorizo, repollo y patata cocida. El cocido gallego suele aderezarse con pimentón y aceite de oliva virgen.

 

 

Pote asturiano: el pote asturiano está compuesto principalmente por alubia blanca y diferentes productos del cerdo. Para elaborar una receta de pote asturiano es habitual emplear hasta 8 horas hasta adquirir su sabor correspondiente. A parte de las alubias blancas, un pote asturiano también lleva morcilla asturiana, oreja y rabo de cerdo, chorizo, berza, repollo, patatas y en ocasiones se le añade hasta un poco de arroz.

Puchero andaluz: el puchero andaluz suele servirse en dos vuelcos. El primero de ellos compuesto por garbanzos con sopa (ya bien sea de fideos, arroz o solo caldo) y las verduras (zanahoria, puerro, apio…). El segundo vuelco para hacer una receta de puchero andaluz será el perteneciente a las carnes con los llamados avíos (tocino y huesos de jamón y vaca), hay quienes machacan estos ingredientes para hacer una pasta llamada pringá.

Y para digerir un buen plato de cocido, nada mejor que un vino tinto que nos ayude a bajar todo lo que estamos degustando. Te recomendamos un tinto con crianza como el vino tinto Protos Crianza para acompañar a tu plato, ¿o acaso hay una mejor combinación que cocido y vino para entrar en calor durante los días de invierno?

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